Historia
Antes de la conquista española iniciada en 1536, este territorio estaba habitado principalmente por la etnia predominatemente pampida de los tonocotés (según Alfred Métraux, se trata de la misma etnia que fue llamada "jurí", tal opinión está actualmente refrendada por la mayoría de los antropólogos, la palabra "jurí" o xurí fue una españolización de la quechua: "surí", apelativo peyorativo que los invasores quechuas daban a los toconotés y a los lules por vestirse con plumas de surí), los toconotés practicaban la agricultura y el tejido y desarrollaron una avanzada alfarería y un muy artístico tallado de piedra.
Historia
Antes de la conquista española iniciada en 1536, este territorio estaba habitado principalmente por la etnia predominatemente pampida de los tonocotés (según Alfred Métraux, se trata de la misma etnia que fue llamada "jurí", tal opinión está actualmente refrendada por la mayoría de los antropólogos, la palabra "jurí" o xurí fue una españolización de la quechua: "surí", apelativo peyorativo que los invasores quechuas daban a los toconotés y a los lules por vestirse con plumas de surí), los toconotés practicaban la agricultura y el tejido y desarrollaron una avanzada alfarería y un muy artístico tallado de piedra. Al norte y al oeste de estos se asentaban los lules con una cultura material bastante semejante a la de los toconotés aunque con mayores influjos andidos, al suroeste los diaguita de la parcialidad olongasta-ambargasta, al este los vilelas y mocovíes, al sur los salavinones, por el noreste incursionaban – con graves conflictos interétnicos– los wichi y los qom'lek de la parcialidad llamada antiguamente macomita.
En 1542, Diego de Rojas recibe la orden de acometer la entrada al Tucumán, efectuando este capitán y sus hombres una gran hazaña al conquistar un medio desconocido y hostil y penetrar por primera vez al noroeste argentino. Rojas intentó la fundación de una primera ciudad española al fundar Medellín del Soconcho sin embargo no tuvo éxito y prosiguió su avance hacia el sur, siendo muerto en un lugar cercano a los actuales límites de la provincia de Santiago del Estero con Córdoba.
Desde la creación del virreinato del Perú por real cédula del 1 de marzo de 1543, la región del Tucumán quedó integrada en él.
El 19 de junio de 1549 el capitán Juan Núñez del Prado, encomendado por el gobernador licenciado La Gasca, emprende la misión de fundar un pueblo en las recientes conquistadas tierras, con el objeto de preservar el camino a Chile y descubrir in situ las posibilidades de una ruta hacia el Río de la Plata, además de propagar la religión en los nativos. Núñez parte de Potosí a fines de 1549, y levanta una primera ciudad en 1550 llamada El Barco, en homenaje al presidente La Gasca, nacido en Barco de Ávila, España, en el lugar que luego se elevaría Cañete (1560) y San Miguel del Tucumán (1565). Si bien esta primera Barco estaba situada fuera de los límites atribuidos a jurisdicción chilena, el 10 de noviembre de 1550 se produjo un enfrentamiento entre Núñez del Prado y el chileno Francisco de Villagra. Con el sometimiento de Núñez del Prado por Villagra fue un tácito reconocimiento de la autoridad chilena en esa región por lo que Núñez, una vez retirado Villagra, trasladó la originaria Barco a las cercanías de la confluencia de los ríos Amblailla y San Carlos, en la actual provincia de Salta, fundando en junio de 1551, Barco II.
Esta vez hostigado por las tribus diaguitas y temeroso de nuevos ataques chilenos, en junio de 1552 despuebla Barco II y establece la ciudad de Barco III a media legua al sur de lo que hoy es la actual capital de Santiago del Estero, la ciudad de origen europeo más antigua existente en el actual territorio argentino.
En Chile, al enterarse Valdivia del conflicto entre Villagra y Núñez y de la mudanza de la ciudad, nombra a Francisco de Aguirre para mandar en Barco. El ideal de Valdivia y Aguirre era el de unir en una sola gobernación la tierra existente entre el Atlántico y el Pacífico, cuestión que se extralimitaba a la autoridad conferida por La Gasca a Valdivia. No obstante, Aguirre con unos 70 hombres, cruza la región del Tucumán y saliéndose de su distrito, el 20 de mayo de 1553 expulsa a los hombres de Núñez del Prado, quien estaba ausente en tierras de Famatina, anunciando al día siguiente su autoridad sobre la ciudad.
Independientemente de aquello, Francisco de Aguirre, el 25 de julio de 1553 fundó la ciudad de Santiago del Estero del Nuevo Maestrazgo, por ser el día de Santiago Apóstol bajo cuya advocación se puso la ciudad.
Aunque la Capitanía General de Chile la reivindicaba como propia, la región en 1563 pasó a depender de la Audiencia de Charcas dentro del Virreinato del Perú.
En 1564 se creó la Provincia de Tucumán, Juríes y Diaguitas, siendo su primer gobernador Francisco de Aguirre con asiento en Santiago del Estero. Con la creación de la Gobernación del Tucumán en 1566 y del Obispado en 1570, esta región empezó a cobrar importancia. La gobernación del Tucumán era a un extenso territorio de 700.000 km² que abarcaba de norte a sur los territorios y actuales provincias de Tarija, Jujuy, Salta, Catamarca, la actual provincia de Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, San Juan, Córdoba, San Luis y Mendoza.
En 1776 el Tucumán pasó a formar parte del recién creado Virreinato del Río de la Plata.
Al subdividirse administrativamente el Virreinato del Río de la Plata, conforme a la Real Ordenanza de Intendentes del 28 de enero de 1782, la actual provincia de Santiago del Estero quedó ubicada dentro de la Gobernación Intendencia de San Miguel de Tucumán. La Real Cédula del 5 de agosto de 1783, suprimió la Gobernación Intendencia del Tucumán, con lo cual Santiago del Estero junto con Catamarca, Tucumán, Jujuy, Salta y la Puna de Atacama, pasó a integrar la nueva Gobernación Intendencia de Salta del Tucumán, con sede gubernativa en Salta. Mientras el resto del territorio formó la de Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán que incluía a Córdoba, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja y pequeños sectores occidentales de la actual provincia de Santa Fe.
Por decreto del 8 de octubre de 1814, el Director Supremo, Gervasio Antonio de Posadas, dividió la Intendencia de Salta del Tucumán y creó la Gobernación Intendencia del Tucumán, con asiento en San Miguel de Tucumán y cuya jurisdicción integraron, además, Catamarca y Santiago del Estero.
Durante los años 1815 a 1817, la provincia fue sacudida por dos revoluciones dirigidas por el coronel Juan Francisco Borges, que terminaron con su derrota y fusilamiento por orden de Manuel Belgrano; por un tiempo, la autonomía provincial tuvo que esperar.
Tras la disolución del Directorio y del Congreso, el Gobernador Intendente de Tucumán, Coronel Bernabé Aráoz, erigió, el 22 de marzo de 1820, la República Federal del Tucumán, integrada por los territorios que formaban la gobernación intendencia (Santiago del Estero, Catamarca y Tucumán). Sancionando una Constitución el 6 de Setiembre de 1820.
En 1820, el comandante Juan Felipe Ibarra inició una revolución por la autonomía de Santiago del Estero. El 1 de mayo de ese año, un Cabildo lo designó gobernador provisorio, separándose de la jurisdicción tucumana. Aráoz intentó recuperar Santiago del Estero, pero en 1821 fue derrotado por Ibarra, quien gobernó la provincia hasta el año de su muerte, en 1851.
Años más tarde, Santiago del Estero apoyó la Confederación Argentina y dictó su primera Constitución en 1856, pero la mayor parte de su actual territorio permanecía inexplorado. En 1858 se firmó el tratado de límites con Tucumán.
El territorio Nacional del Gran Chaco con capital en Villa Occidental fue creado el 31 de enero de 1872 mediante un decreto del presidente Domingo Faustino Sarmiento nombrando al comandante de las fuerzas argentinas acantonadas en Asunción, Julio de Vedia como gobernador. En octubre del mismo año, el Congreso Nacional ratificó el decreto del P.E.N. a través de la sanción de la Ley Nº 576. Los límites del territorio, que no fueron mencionados en el decreto ni en la ley se extendían aproximadamente desde el Río Salado al sur, hasta el Río Verde al norte. Hacia el oeste, no estaban definidos pero incluían la mitad oriental de la actual provincia de Santiago del Estero.
Los límites fueron precisados por la Ley N° 1.532, del 16 de octubre de 1884, llamada "De Organización de los Territorios Nacionales", el Gran Chaco quedo dividido en dos gobernaciones: la de Formosa, al norte del río Teuco-Bermejo y la del Chaco al sur de ese curso de agua. Para este último establecía los siguientes límites: "Por el Este los ríos Paraguay y Paraná, desde la desembocadura del Bermejo en el primero, hasta la boca del arroyo del Rey en el segundo. Por el Sur y Oeste las siguientes líneas: el arroyo del Rey hasta encontrar el Paralelo 28° 15', este mismo paralelo y una línea que partiendo de San Miguel, sobre el Salado, pase por Otumpa, hasta encontrar el paralelo mencionado. Por el Norte una línea que partiendo de las Barrancas, sobre el río Salado, pasa por la intersección de la línea rumbo sur del Fuerte Belgrano con el Bermejo".
Por la Ley Nacional N° 1.894 del 13 de Noviembre de 1886, se aprobó el Convenio de Límites Interprovincial, firmado el 15 de setiembre de ese año en Buenos Aires, entre las provincias de Santa Fe y de Santiago del Estero que delimitó completamente las fronteras entre ambas provincias.
Por la Ley N° 4.141 del 7 de noviembre de 1902 se le adjudica una importante extensión del Territorio Nacional del Chaco, adquiriendo la provincia los límites actuales.
Por el Decreto-Ley N° 22.312 del 31 de Octubre de 1980, se aprobó el Convenio Interprovincial entre Santiago del Estero y Tucumán, que fijó los límites entre ambas provincias y que había sido firmado previamente en Termas de Río Hondo. Poniendo fin a un conflicto secular.
El 18 de diciembre de 1979, los gobernadores militares de Salta y de Santiago del Estero, firmaron un Convenio de Límites Interprovinciales en la ciudad de Rosario de la Frontera. Mediante este convenio, se delimitó completamente la frontera entre ambas provincias. Posteriormente, el gobierno nacional promulgó el Decreto-Ley N° 22.347 del 2 de diciembre de 1980 aprobando el convenio.
El 18 de Abril de 1983, el gobierno militar promulgó el Decreto-Ley N° 22.789, definiendo completamente la frontera con la provincia de Córdoba.
A fines del Siglo XX y los primeros años de la actual década la provincia estuvo bajo el férreo control de la dinastía Juárez, hasta que las escandalosas irregularidades que ocurrían motivaron al Gobierno Nacional a decretar la intervención de la Provincia mediante la ley 25.881, promulgada el 1 de abril de 2004. Nina Juárez, quien en 2002 había asumido la gobernación tras la renuncia del gobernador electo Carlos Díaz, fue destituida y con su esposo fueron encarcelados bajo cargos de corrupción. A cargo de la intervención fue designado Pablo Lanusse, que asume el 2 de abril de 2004.
Luego de un año de intervención federal, que no sólo no pudo corregir las consecuencias de las escandalosas irregularidades del régimen Juárez, sino que en algunos casos empeoró la situación, en Febrero de 2005 se convoca a elecciones para renovar las autoridades provinciales, resultando electo como gobernador el Dr. Gerardo Zamora, quien asume el 23 de marzo de ese año.
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